Inflamación intestinal: síntomas, causas y qué comer

«Tengo el intestino inflamado» es una frase que se oye mucho, pero puede referirse a cosas muy distintas: desde la hinchazón y los gases de un intestino sensible hasta enfermedades crónicas como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, que requieren diagnóstico y tratamiento médico.

En esta guía te ayudamos a distinguirlas, repasamos los síntomas, las causas, las pruebas que se utilizan y qué comer para cuidar tu intestino.

En resumen

La inflamación intestinal «real» (enteritis, colitis, enfermedad inflamatoria intestinal) se acompaña de síntomas como diarrea persistente, sangre en las heces, dolor, fiebre o pérdida de peso, y debe estudiarla un médico. La sensación de «intestino inflamado» con hinchazón y gases, sin esas señales, suele ser funcional y mejora con cambios en la dieta y los hábitos.

¿Qué es la inflamación intestinal?

Es la inflamación de la mucosa del intestino delgado (enteritis) o del colon (colitis). Puede ser:

  • Aguda: dura días o pocas semanas. La causa más frecuente es una gastroenteritis por virus o bacterias, aunque también puede deberse a medicamentos (como los antiinflamatorios) o a una intoxicación alimentaria.
  • Crónica: persiste o reaparece durante meses o años. Incluye la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) —enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa—, la enfermedad celíaca no tratada y la colitis microscópica, entre otras.

Es importante distinguirla del síndrome del intestino irritable, en el que hay síntomas (dolor, hinchazón, cambios del ritmo intestinal) sin inflamación visible de la mucosa.

Síntomas de inflamación intestinal

SíntomaIntestino irritable / funcionalInflamación intestinal (EII, colitis)
Hinchazón y gasesMuy frecuentePosible
Dolor abdominalMejora al ir al bañoPuede ser persistente o intenso
DiarreaIntermitentePersistente, a veces nocturna
Sangre o moco en las hecesNo (salvo hemorroides)Frecuente, sobre todo en colitis ulcerosa
Fiebre, pérdida de peso, anemiaNoPosibles
Cansancio intensoA vecesFrecuente en los brotes

Señales de alarma: consulta sin esperar

Sangre en las heces, diarrea que dura más de 2-3 semanas o te despierta por la noche, pérdida de peso sin causa, fiebre, anemia, dolor abdominal intenso o antecedentes familiares de enfermedad inflamatoria intestinal, celiaquía o cáncer de colon.

Causas más frecuentes

  • Infecciones: virus (norovirus, rotavirus), bacterias (Salmonella, Campylobacter) o parásitos.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal: la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa son enfermedades crónicas en las que el sistema inmunitario ataca el intestino. Su frecuencia ha aumentado en las últimas décadas en España y Latinoamérica.
  • Enfermedad celíaca: el gluten provoca inflamación del intestino delgado en personas predispuestas.
  • Medicamentos: el uso frecuente de antiinflamatorios como el ibuprofeno puede dañar la mucosa.
  • Colitis microscópica: causa diarrea acuosa crónica, sobre todo en mujeres mayores de 50 años.
  • Otras: colitis isquémica, radioterapia, alergias alimentarias.

¿Cómo se diagnostica?

Según los síntomas, el médico puede pedir:

  • Análisis de sangre: hemograma, proteína C reactiva, anticuerpos de celiaquía.
  • Calprotectina fecal: un análisis de heces que mide la inflamación del intestino. Es muy útil para distinguir entre intestino irritable y enfermedad inflamatoria.
  • Cultivo de heces si se sospecha una infección.
  • Colonoscopia con biopsias o pruebas de imagen cuando es necesario.

Qué comer si tienes el intestino inflamado

En fase aguda (gastroenteritis o brote)

  • Prioriza la hidratación: agua, caldos y, si hay mucha diarrea, suero oral de farmacia.
  • Alimentos suaves y fáciles de digerir: arroz, patata o zanahoria cocidas, pollo o pescado blanco a la plancha, huevo, plátano, manzana cocida, pan tostado.
  • Evita temporalmente grasas, fritos, picantes, alcohol, café y, si empeoran los síntomas, lácteos con lactosa y verduras crudas o muy fibrosas.
  • Reintroduce el resto de alimentos de forma progresiva cuando mejoren los síntomas.

Para cuidar el intestino a largo plazo

  • Sigue un patrón de tipo mediterráneo, rico en verduras, frutas, legumbres, pescado y aceite de oliva (consulta la dieta antiinflamatoria).
  • Limita los ultraprocesados, las carnes procesadas y los aditivos emulsionantes, que se relacionan con peor evolución en la enfermedad inflamatoria intestinal.
  • Aumenta la variedad de vegetales para favorecer una microbiota diversa (más en microbiota intestinal).
  • Si tienes EII diagnosticada, sigue las indicaciones de tu equipo médico: en algunas fases (por ejemplo, con estenosis) puede ser necesario restringir la fibra insoluble.

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Remedios naturales: qué ayuda y qué no

Las infusiones de manzanilla, jengibre o menta pueden aliviar molestias digestivas leves (tienes opciones en infusiones para desinflamar la barriga). Sin embargo, ningún remedio natural sustituye al tratamiento de una enfermedad inflamatoria intestinal o de una infección que lo requiera. Desconfía de productos que prometen «curar» el intestino.

Preguntas frecuentes

¿Dónde duele el intestino inflamado?

Depende de la zona afectada. La enfermedad de Crohn suele causar dolor en la parte inferior derecha del abdomen; la colitis ulcerosa, en la parte inferior izquierda. El dolor funcional suele ser más difuso y cambiante.

¿Cuánto tarda en desinflamarse el intestino?

Una gastroenteritis suele resolverse en 2-7 días. En la enfermedad inflamatoria intestinal, los brotes pueden durar semanas y requieren tratamiento médico.

¿El estrés inflama el intestino?

El estrés no causa enfermedad inflamatoria intestinal, pero puede empeorar los síntomas digestivos y se relaciona con los brotes en algunas personas.


Fuentes

  • Ng SC, Shi HY, Hamidi N, et al. Worldwide incidence and prevalence of inflammatory bowel disease in the 21st century: a systematic review of population-based studies. Lancet. 2017;390(10114):2769-2778.
  • Torres J, Mehandru S, Colombel JF, Peyrin-Biroulet L. Crohn’s disease. Lancet. 2017;389(10080):1741-1755.
  • Ungaro R, Mehandru S, Allen PB, Peyrin-Biroulet L, Colombel JF. Ulcerative colitis. Lancet. 2017;389(10080):1756-1770.
  • Menees SB, Powell C, Kurlander J, Goel A, Chey WD. A meta-analysis of the utility of C-reactive protein, erythrocyte sedimentation rate, fecal calprotectin, and fecal lactoferrin to exclude inflammatory bowel disease in adults with IBS. Am J Gastroenterol. 2015;110(3):444-454.
  • Levine A, Rhodes JM, Lindsay JO, et al. Dietary Guidance From the International Organization for the Study of Inflammatory Bowel Diseases. Clin Gastroenterol Hepatol. 2020;18(6):1381-1392.

Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Consulta nuestro aviso médico.

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